El aprovechamiento sostenible de los residuos sólidos urbanos es uno de los desafíos de la moderna sociedad. Una de las alternativas viables es su uso en la generación de energía eléctrica.
La falta de áreas adecuadas para la disposición final de estos residuos vuelve el problema mucho mayor. Por este motivo, usar la propia basura industrial o residencial como fuente de energía se ha mostrado una alternativa tan interesante para el mundo en las últimas décadas.
En diciembre de 2010, MPX inició una investigación con este enfoque, con recursos concedidos por el órgano de fomento estadounidense US Trade and Development Agency (USTDA).
La consultora contratada para el proyecto evaluará, en el caso brasileño, lo que se puede recuperar para la producción de energía en la cadena de residuos sólidos, qué componentes tienen mayor valor calorífico y cuáles son las técnicas más recomendadas.
Las principales tecnologías de generación de energía a partir de residuos sólidos comprenden:
- la fermentación anaeróbica de residuos sólidos – biodigestores o rellenos sanitarios preparados con ductos recolectan los gases resultantes de la descomposición de materia orgánica por microorganismos (biogas). Entre estos gases de poder calorífico, está el metano (CH4), gran causador del efecto invernadero.
- y la incineración controlada de los residuos sólidos – los gases caloríficos extraídos de la caldera donde se quemaron los residuos accionan un turbogenerador y son filtrados antes de ser lanzados a la atmosfera. La parte decantada del proceso se puede aprovechar en la industria de la construcción civil.
Para los municipios, un mayor aprovechamiento energético de la basura significaría la generación de nuevos empleos y la implantación de menos rellenos sanitarios, disminuyendo los riesgos a la salud humana y al medio ambiente.